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Como les comentábamos hace unas semanas, la agencia administrativa de Social Security (SSA) junto con el Departamento de Homeland Security se alistaban este mes para enviar mas de 140,000 cartas a diversos empleadores de los EEUU—dándoles un plazo de 90 días para "regularizar" la situación de todos los empleados cuyos numero de Social no concuerdan con los records de la Agencia de Social Security. Se esperaba que un despido masivo de empleados con números de social "falso", fuera inminente.
Reaccionando a esta medida drástica del gobierno americano, una coalición de grupos de labor y pro-inmigrantes AFL-CIO, interpuso una demanda en San Francisco, California, para paralizar a nivel nacional el envío de las famosas "no-match letters". El argumento del AFL-CIO es que muchos ciudadanos americanos podrían verse afectados al ser despedidos a raíz de información errónea contenida en la base de datos de la agencia de Social Security. Asimismo, los trabajadores de apariencia latina podrían verse discriminados por parte de muchos empleadores que no desean verse envueltos en ningún tipo de problema con el gobierno americano.
Afortunadamente, la Juez federal Maxine Chesney accedió al pedido de AFL-CIO, y ha prohibido temporalmente (Temporary Restraining Order) al Departamento de Homeland Security y Social Security Administration que prosigan con enviar notificaciones a los empleadores, hasta haber tenido la oportunidad de escuchar los argumentos legales de ambas partes.
La primera audiencia se llevara a cabo a mediados de Octubre
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