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Estamos viendo con mayor frecuencia casos de residentes permanentes que al presentar su solicitud de naturalización, no solamente se les deniega su caso, si no que, desafortunadamente resultan sujetos a deportación.
Como ejemplo esta la familia del Dr. Pedro Servano, ciudadano Filipino, quien junto con su esposa, ha sido residente permanente legal de EEUU por mas de 25 años. Su gran error? Haber puesto información diferente en su aplicación para la residencia permanente de la que aparecía en su aplicación de naturalización. Sucede que entre el periodo en que el Dr. Servano comenzó su aplicación de residencia y la finalización de esta muchos años después, el Dr. Servano contrajo matrimonio, pero no le informo al Servicio de Inmigración. Esta contradicción de datos fue descubierta por Inmigración al momento que el Dr. Servano presento su aplicación de naturalización. El resultado: Inmigración acuso al Dr. Servano de haber dado testimonio falso bajo juramento hace 25 años al haber omitido su nuevo status civil. La penalidad: deportación.
No es que queramos desalentar a nadie de presentar sus solicitudes ante Inmigración. Lo que queremos es recalcar que toda información dada al momento de aplicar a la residencia, tiene que ser compatible con la información que se da al momento de presentar cualquier aplicación ante Inmigración.
Igualmente importante, si una persona ha tenido un arresto policial luego de obtener la residencia permanente, es imprescindible hacer revisar su record por un especialista de inmigración para analizar las posibles consecuencias que este arresto tiene en el status legal de la persona.
Tomando todas las precauciones del caso, se pueden evitar muchas situaciones desagradables como la sucedida a la familia Servano.
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