|
Medio siglo de vida – un poco más allá de esa mitad del camino aludida por Dante Alighieri al inicio de "La Divina Comedia " – concede a los seres racionales una perspectiva serena y decorosa de lo hecho, así como de lo que falta por hacer. Constituye el pináculo de la edad madura donde bulle el intelecto, menguan las pasiones o arrebatos juveniles, y se enriquece la tolerancia.
Bella edad, sin duda, para quienes resultan capaces de eludir los rigores de la andropausia o menopausia, y disfrutan haber resuelto el problema del pasado para que sólo les quede el futuro por delante, como señaló alguna vez el sabio Pascal y lo recordó otra el presidente Alan García.
Y en ese promedio vital se encuentran hoy los principales dirigentes del país, reflejado en la divertida puja de reivindicación generacional que protagonizaron el mismo García y el ministro Hernán Garrido Lecca la semana pasada, confrontando las virtudes laborables de los cuarentones y cincuentones. Si es el caso, ¿porqué se expande la sensación que hay una partitura algo infantil en algunas acciones del oficialismo?
La sobre exposición presidencial, por ejemplo, concentra demasiada atención en la palabra y obra del jefe de Estado como único eje de la maquinaria del gobierno. No hay liderazgos compartidos que cubran las demandas sectoriales, pese a que los ministros se han desplazado a diferentes regiones para pulsar las necesidades más sentidas. Cunde el imperativo de reforzarlos como líderes y no sólo como autoridades a las que los ciudadanos deben ordenar la satisfacción de sus requerimientos.
Igualmente, es patético que se ventilen las diferencias del Secretario de Organización con el Secretario General del PAP, en medio de la ofensiva radical de marchas, paros y tomas de carretera. Son hechos que no pasan desapercibidos por el común de la población y dan cuenta de una severa fractura dentro del que se le conoce como el partido más organizado del país, el cual – dicho sea de paso – es el partido gobernante.
Condenable la actuación depredadora de ciertos opositores al desarrollo del país que meten zancadillas al gobierno. Pero que éste mismo también revise serenamente su andar. (cesarcamposlima@yahoo.com)
|