Resulta excesiva esa condescendencia con la que un sector del Gobierno y ciertos voceros oficialistas pretenden acercar nuevamente a la dirigencia de la CGTP hacia los espacios de concertación, cuando ella tira un portazo al llamado pacto social.
El Ejecutivo no ha cometido un acto de agresión contra ese gremio laboral ni contra los trabajadores a los cuales representa (2 % de la PEA asalariada). El incidente con la Ministra Susana Pinilla – quien ha esclarecido en todos los idiomas, pública y privadamente, su legítima opinión respecto a la forma de tomar el TLC con los Estados Unidos, la cual no descalifica la de otros – ya es considerado por Juan José Gorriti un hecho "secundario y anecdótico". Entonces, ¿a qué responden los ruegos y las lamentaciones del oficialismo para atascar a la CGTP en un escenario que le apesta?
Según Gorriti, lo del pacto social es una burla, una carta surgida debajo de la manga del presidente Alan García como una cortina de humo y que acarreará diversas frustraciones a la clase trabajadora. Sin embargo, no ofrece la oportunidad de ponerlo a prueba. Más claro es Mario Huamán cuando adelanta el plan de paros y algaradas populares que la CGTP tiene en agenda para octubre próximo, funcione o no el pacto.
Lo óptimo para el gobierno, los demás gremios laborales y los empresarios, sería no "cegetepizar" el destino del pacto social. Bien dijo García ayer que cuando alguien abandona un espacio, otros pasan a ocuparlo inmediatamente. Y el Perú trabajador – igual como el Perú magisterial – hace rato ha trascendido los intereses subalternos de cúpulas sindicales entornilladas con babas en niveles de representación que no expresan sus demandas.
Impulsemos al nuevo rostro social del país – productor y emprendedor, pero carente de reconocimiento y derrotero – para sentarlo en las mesas de encuentro con los otros actores del sistema (Estado y empresa), a fin de materializar lo que establece la 14º política del Acuerdo Nacional: promover la formalización del empleo digno y productivo a través del diálogo social, garantizando la libre sindicalización.
Si la CGTP abandona tales mesas, que pena y allá ellos. Parafraseando a Manuel Gonzales Prada, que vengan árboles nuevos a dar flores nuevas y frutos nuevos en el siempre desafiante ámbito laboral. (cesarcamposlima@yahoo.com)
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