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México, país que comparte tres mil kilómetros de frontera con los Estados Unidos y ahora “confronta” más de mil kilómetros de muro en “vías de construcción fue la última parada del Presidente George Walter Bush en su larga gira por América Latina.
Para qué fue? (Too Little, Too Late) Demasiado poco, demasiado tarde, como dicen los analistas? Por qué escogió esos países y no otros? Qué trae de regreso en la valija además de la desagradable sensación de que no lo quieren muchos de “sus vecinos del patio sureño” donde hasta curas y chamanes han hecho “limpias” en su paso por tierras Guatemaltecas, para evitar malos espíritus tras su presencia?
Es un error pretender observar los movimientos de Bush en este viaje mirando las necesidades y objetivos de los países que visita. Hay que entender la decisión del mandatario dentro del contexto que vive hoy Estados Unidos.
El Registro de la administración Bush, que esta llegando a su final, es bastante negativo en política exterior sobre todo con América Latina, lo que lo obliga a demostrar, que al menos, existe alguna agenda estratégica y que no se trata de un conejo que tuvo que salir del sombrero a último momento.
Es claro que Bush intenta reforzar alianzas con gobiernos como el de Brasil no solo para desarrollar empresas de combustibles alternativos y tratar de disminuir la adicción al petróleo en su propio país. Evidentemente también intenta demostrar que puede encontrar coincidencias y trabajar con un gobernante de “izquierda”, como Luis Inacio Lula Da Silva.
Esto último, apunta específicamente a contrarrestar los esfuerzos de Hugo Chávez de ser el que “lleve la voz cantante en América Latina y de que amplíe su influencia ideológica y económica, más allá de Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
La verdad que hay más similitudes que diferencias en las giras paralelas tanto de Bush como de Chávez. Ambas generan incomodidad, ninguna de las dos pretenden encontrar las verdaderas necesidades de los pueblos latinoamericanos. Ambos usan el método de asistencia, no la de edificar una asociación comercial estratégica que genere mayores oportunidades de trabajo.
Se trata de una competencia de protagonismos que a veces raya en lo pintoresco y en lo ridículo sobre todo por las poses de Mister Chávez y la tardía reacción de Mister Bush con sus vecinos.
En conclusión, “mucho compadreo”, “mucha protesta”, algunas palabritas en español de Bush, poca atención de la prensa estadounidense hacia los temas importantes de América Latina mas allá de las payasadas de Chávez y ningún avance en la relación Norte- Sur.
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