| Agregar a favoritos | Página de inicio


 BUSCAR: INICIO   NEWSLETTER   CONTACTO   MAPA WEB  

             Editorial
LLEGO LA HORA11 diciembre, 2007
Sin duda, la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es una gran noticia, pero como han dicho algunos, no es una varita mágica para el desarrollo. Es solo una herramienta que debe ser ‘bien utilizada e implementada” en favor del país.
No hay que olvidar que el TLC no beneficiará a todos y perjudicará a ciertos sectores. No hay que pasar por alto que habrá que destrabar 226 procesos burocráticos y hacer que trabajen en conjunto 18 organismos del Ejecutivo. Tampoco hay que postergar medidas que apunten a reducir los elevados costos de la formalización. Los programas sociales deben ser efectivos y eficientes para neutralizar el daño que puedan sufrir ciertos sectores .Pero además, no se debe descuidar la decisión de mejorar la calidad de la educación pública y se debe trabajar en serio en el fortalecimiento de las instituciones nacionales.

El liderazgo para el cambio debe estar conciente y dispuesto a pisar “cayos viejos” internos y externos, interesados en el Statu Quo. Romper la inercia de un aparato estatal agotado será hoy, más que nunca, un imperativo. El Gobierno y el sector productivo del país están obligados tras la probación del TLC, a hacer, lo que se han comprometido a hacer, ante el aparato administrativo estadounidense, pero sobre todo, están obligados a adoptar un compromiso social que vaya más allá de la retórica “de todos los tiempos”.

El Presidente Alan García ha dicho que el reto es la conquista de un mercado 180 veces mayor. Es verdad. Pero es un gran desafío para su gobierno también, darle iguales oportunidades de desarrollo y competitividad a los olvidados de siempre. El crecimiento económico y la promesa del desarrollo deben, asimismo, tocarles la puerta a los pobladores del centro, sur y oriente del Perú.

Para la administración Estadounidense, el TLC con Perú, es un paso adelante en su estrategia geopolítica regional pero, por supuesto, no es suficiente. Pese a la resistencia de la mayoría Demócrata de aprobar otros Tratados Comerciales con otros países de América Latina, el Presidente Bush ha estado insistiendo en que rechazar un acuerdo de este tipo con Colombia debilitará la democracia de “un país amigo”.

Alan García recibirá esta semana a su homólogo el Presidente Uribe, a quien, en la forma y en el fondo, le demostrará todo su apoyo. El Presidente Peruano, aunque no se ha confirmado aún, vendría a Washington para la firma del TLC, sin embargo, dicen que el objetivo político del Presidente Peruano, seria cabildear ante el Congreso Demócrata para buscar la firma del TLC de Estados Unidos con Colombia y Panamá.

Parece que, aunque diga que no quiere, Alan García jugará un papel que trasciende nuestras fronteras. Los peruanos queremos que tenga éxito, pero sobre todo, que tenga el liderazgo para concretar los cambios nacionales, que acaben con “los perros del hortelano de siempre” que están dentro y fuera de la propia casa.

Editorial
YO CUENTO
Archivo titulares



Archivo de Editoriales
------------------------------------------

Copyright ® Todos los derechos reservados / All rights reserved
monicadelta.com - Versión 2.0 Lima Perú 2007